miércoles, 7 de octubre de 2026

A36 Escribimos un recado


A veces necesitamos avisar algo a una persona que no está presente o dejarle un recordatorio. Un recado permite comunicar un mensaje breve para que alguien lo lea y sepa qué hacer o qué necesitamos decirle.

En esta actividad, las niñas y los niños escriben recados para destinatarios reales. Deciden qué información incluir, releen sus mensajes y comprueban si quienes los reciben pueden comprenderlos.

Momento de conceptualización: Alfabético, con participación de otros momentos mediante dictado al docente y escritura según sus posibilidades.
Clave y título: A36 · Escribimos un recado.
Referencia de origen: Fichero SEP, ficha 47, «El recado».

Propósito de la actividad

Favorecer el uso del recado como medio de comunicación y la escritura de mensajes breves que incluyan la información necesaria para su destinatario.

Materiales

  • Hojas pequeñas o tarjetas y lápices.
  • Pizarrón y marcadores o gises.
  • Cuadernos para conservar algunos ejemplos.
  • Uno o dos recados preparados por el docente para comparar.

Preparación

Identifica una necesidad de comunicación del grupo: recordar materiales para una actividad, avisar a otro compañero dónde quedó un objeto o comunicar un acuerdo a las familias.

Comprueba los datos antes de escribir. Si el mensaje menciona una actividad o reunión, tengan claros el día, la hora y el lugar que necesitan comunicar.

Desarrollo

  1. Reconocemos una necesidad. Plantea una situación real y pregunta cómo podrían avisar a la persona destinataria y ayudarle a recordar la información.
  2. Acordamos qué decir. Conversen sobre a quién escribirán, qué necesitan comunicar y qué datos no pueden faltar.
  3. Escribimos un recado colectivo. Registra en el pizarrón lo que el grupo dicta. Relee mientras escribes para comprobar que el mensaje corresponde a lo que acordaron.
  4. Revisamos si se entiende. Pregunten si el destinatario sabrá qué se le comunica, cuándo o dónde corresponde actuar y quién envía el recado. Agreguen únicamente los datos necesarios.
  5. Escribimos un recado propio. Cada estudiante elige una necesidad de comunicación con un compañero u otra persona conocida y escribe su mensaje.
  6. Entregamos y comprobamos. Hagan llegar los recados. Cuando sea posible, pidan a sus destinatarios que expliquen qué entendieron. Si surge una duda, revisen el mensaje para aclararla.

Intervención docente

Parte de lo que cada estudiante necesita comunicar. Evita que todos copien un mismo recado como producto final: el modelo colectivo sirve para observar cómo se construye un mensaje, y después cada autor toma sus propias decisiones.

Si falta información, pregunta desde la perspectiva del lector: «¿Sabrá qué material necesitas? ¿Cómo sabrá dónde encontrarlo? ¿Quién le está escribiendo?».

Ayuda a reconocer que un recado suele ser breve y se dirige a alguien con quien compartimos cierto contexto. Aun así, debe incluir lo necesario para comprenderlo. La fecha, la hora o el lugar se agregan cuando la situación los requiere.

Acompaña la revisión de espacios, mayúsculas y puntuación. Quienes necesiten apoyo pueden dictar su mensaje, escribirlo en pareja o producirlo según sus posibilidades y participar en su relectura.

Preguntas para conversar

  • ¿A quién necesitas dejarle un recado?
  • ¿Qué quieres comunicarle?
  • ¿Qué información necesita para comprender?
  • ¿Hace falta indicar un día, una hora o un lugar?
  • ¿Cómo sabrá quién escribió el mensaje?
  • ¿Podemos decirlo de forma breve sin quitar información importante?
  • ¿Qué entendió la persona que lo recibió?
  • ¿Qué necesitamos aclarar?

Ejemplo para conversar

Presenta este ejemplo ficticio y comparen qué información ofrece:

Luis:

Dejé tu cuaderno en la mesa de la maestra.

Ana

Pregunten a quién está dirigido, qué comunica y quién lo escribió. Después comparen con «Dejé tu cuaderno»: ¿qué dato falta para ayudar a Luis a encontrarlo?

El ejemplo permite revisar la claridad del mensaje; los recados del grupo se escribirán según sus propias necesidades.

Variantes y apoyos

1. Recordamos materiales

Antes de una actividad acordada, escriban un recado para recordar qué materiales necesitan y cuándo los utilizarán. Incluyan cantidades o características si son importantes para evitar confusiones.

2. Detectamos información faltante

Presenta un mensaje como «Nos vemos para jugar». Conversen sobre qué necesita saber el destinatario: quién invita, cuándo se encontrarán y dónde. Completen el recado con datos de una situación imaginada entre todos.

3. Planeamos antes de escribir

Para quienes necesiten apoyo, utiliza tres preguntas: «¿Para quién? ¿Qué le digo? ¿Quién escribe?». Añadan otras según el mensaje. Primero pueden explicarlo oralmente y después escribirlo.

4. Comprobamos con otro lector

En parejas, un estudiante lee el recado del otro y explica qué entendió. El autor compara esa interpretación con su intención y decide si necesita agregar, quitar o cambiar algo.

Evaluación formativa: ¿qué podemos observar?

  • Si identifica una situación en la que necesita comunicar un aviso.
  • Si reconoce a quién dirige su recado y para qué.
  • Si escribe un mensaje breve relacionado con su intención.
  • Si incluye los datos necesarios para comprenderlo.
  • Si permite reconocer quién envía el mensaje.
  • Si relee y propone ajustes para mejorar la claridad.
  • Si considera la interpretación del destinatario al revisar.
Una mirada desde la construcción de la lengua escrita
El recado ofrece una necesidad concreta de escribir: comunicar algo a alguien que leerá el mensaje. La respuesta o la acción del destinatario permite comprobar si la información fue suficiente. Así, la revisión se relaciona con el propósito del texto y con lo que necesita comprender su lector.

Para seguir practicando

Utilicen recados cuando surjan necesidades reales en el aula. Conserven algunos ejemplos y comenten qué información ayudó a sus destinatarios y qué ajustes hicieron para aclarar los mensajes.

Referencia metodológica: Secretaría de Educación Pública. Fichero de actividades didácticas. Español. Primer grado, ficha 47, «El recado». Adaptación centrada en escribir avisos breves para destinatarios conocidos y revisar la información necesaria para comprenderlos.

Adaptación y presentación digital: LECTOESCRITURA.

Canal oficial de YouTube: @lectoescritura.

A35 Unimos palabras para formar otras nuevas


Algunas palabras se forman al combinar otras: saca y puntas forman sacapuntas. La nueva palabra tiene un significado que podemos reconocer y utilizar para comunicar una idea.

En esta actividad, las niñas y los niños combinan tarjetas, leen las palabras que forman y explican su significado. También exploran qué partes pueden reconocer dentro de una palabra compuesta.

Momento de conceptualización: Alfabético.
Clave y título: A35 · Unimos palabras para formar otras nuevas.
Referencia de origen: Fichero SEP, ficha 42, «Construyen palabras compuestas».

Propósito de la actividad

Favorecer que las niñas y los niños descubran la posibilidad de formar palabras compuestas mediante la combinación de otras y reflexionen sobre su escritura y significado.

Materiales

  • Tarjetas con palabras que permitan formar compuestos conocidos.
  • Tarjetas en blanco, hojas o cuadernos y lápices.
  • Pizarrón y marcadores o gises.
  • Objetos o imágenes de apoyo, como un sacapuntas o un abrelatas.

Preparación

Prepara cuatro o cinco pares de tarjetas adecuados al vocabulario del grupo. Puedes utilizar «saca / puntas», «abre / latas», «gira / sol», «para / aguas» y «medio / día».

Ten disponibles las escrituras completas para comprobarlas después de que el grupo explore sus propuestas. Comienza con palabras cuya combinación no requiera ajustes de letras.

Desarrollo

  1. Leemos las tarjetas. Presenta «saca» y «puntas». Pide que localicen cada palabra y expliquen cómo la reconocieron.
  2. Probamos la combinación. Acerca las tarjetas y pregunta qué palabra podría formarse. Escucha sus anticipaciones y lean el resultado.
  3. Conversamos sobre el significado. Muestra un sacapuntas o su imagen. Pregunta qué relación encuentran entre las partes y el objeto que nombra la palabra completa.
  4. Formamos otras palabras. En equipos, exploren los pares de tarjetas. Lean cada combinación y expliquen si reconocen una palabra y qué significa.
  5. Registramos y utilizamos. Escriban las palabras compuestas completas, sin espacio entre sus componentes en estos ejemplos. Elaboren una oración con cada una para mostrar su significado.
  6. Compartimos y comprobamos. Presenten sus descubrimientos. Revisen la escritura y conversen sobre las combinaciones que no reconocen o que necesitan consultar.

Intervención docente

Invita a leer las partes y la palabra completa. Pregunta qué relación encuentran entre sus significados, sin exigir definiciones formales.

Ayuda a reconocer que no cualquier unión de tarjetas produce una palabra de uso habitual. Si surge una combinación desconocida, pueden consultar un diccionario o una fuente adecuada antes de decidir.

Distingue el trabajo con palabras existentes del juego de inventar otras. Ambas posibilidades permiten reflexionar, pero las invenciones deben presentarse como creaciones del grupo.

Si aparece una palabra cuya formación requiere cambios de letras o de tilde, acompaña la comparación con su escritura convencional. Evita presentar la composición como una regla que siempre consiste en juntar letras sin modificaciones.

Preguntas para conversar

  • ¿Qué dice en cada tarjeta?
  • ¿Qué palabra podría formarse si las combinamos?
  • ¿Cómo se lee la palabra completa?
  • ¿Qué significa y dónde la hemos escuchado?
  • ¿Qué relación tiene con las palabras que usamos para formarla?
  • ¿Podemos utilizarla en una oración?
  • ¿Es una palabra que conocemos o una que estamos inventando?
  • ¿Cómo podemos comprobar su escritura?

Ejemplos para explorar

  • saca + puntas → sacapuntas: «Mi sacapuntas es azul».
  • abre + latas → abrelatas: «Usamos un abrelatas para abrir la lata».
  • gira + sol → girasol: «El girasol tiene una flor amarilla».
  • para + aguas → paraguas: «Abrí el paraguas cuando empezó a llover».
  • medio + día → mediodía: «Nos encontramos al mediodía».

Lean las oraciones y comprueben que la palabra completa comunica un significado. En «medio día» y «mediodía», comparen además el contexto: «Trabajó medio día» expresa una duración, mientras que «Llegó al mediodía» señala un momento del día.

Variantes y apoyos

1. Buscamos las partes de una palabra

Presenta una tarjeta con «sacapuntas» o «abrelatas». Invita a localizar las partes que reconocen y a representarlas con dos tarjetas. Después vuelvan a formar y leer la palabra completa.

La separación se utiliza para explorar cómo está formada; al escribir la palabra compuesta, conserven su escritura convencional.

2. Elegimos entre pocas tarjetas

Para quienes necesiten apoyo, ofrece dos pares y objetos o imágenes relacionados. Permite probar las combinaciones, leerlas y explicar cuál corresponde a cada objeto.

3. Inventamos palabras y explicamos su significado

Combinen palabras para crear nombres imaginarios, como «perrogato». Dibujen lo que podría nombrar y escriban una explicación breve. Presenten estas palabras como invenciones, diferenciándolas de las que comprobaron en el uso habitual.

4. Encontramos palabras en nuestro entorno

Busquen en libros o conversaciones otras palabras que parezcan formadas por combinación. Reúnan sus propuestas y comprueben cuáles pueden analizar de esa manera. Elaboren tarjetas con la palabra completa y una oración que muestre su uso.

Evaluación formativa: ¿qué podemos observar?

  • Si lee las palabras de las tarjetas.
  • Si propone combinaciones y lee el resultado.
  • Si explica el significado de una palabra compuesta mediante ejemplos.
  • Si reconoce sus componentes en los casos trabajados.
  • Si utiliza la palabra completa en una oración comprensible.
  • Si distingue palabras de uso habitual de invenciones del grupo.
  • Si revisa la escritura convencional de las palabras que registra.
Una mirada desde la construcción de la lengua escrita
Comparar las partes con la palabra completa permite reflexionar sobre cómo se relacionan escritura y significado. Las niñas y los niños prueban combinaciones, las leen y comprueban si pueden utilizarlas para comunicar algo. Las tarjetas facilitan la exploración; la consulta y el uso en contexto ayudan a revisar sus descubrimientos.

Para seguir practicando

Construyan un pequeño álbum de palabras compuestas. Incluyan la palabra completa, las partes que reconocieron, un dibujo y una oración. Reserven una sección distinta para las palabras inventadas por el grupo.

Referencia metodológica: Secretaría de Educación Pública. Fichero de actividades didácticas. Español. Primer grado, ficha 42, «Construyen palabras compuestas». Adaptación centrada en combinar palabras, leer los resultados, explicar su significado y explorar sus componentes.

Adaptación y presentación digital: LECTOESCRITURA.

Canal oficial de YouTube: @lectoescritura.

A34 Cambiamos una parte del cuento

¿Qué pasaría si un cuento conocido ocurriera en otro lugar, apareciera un personaje diferente o tuviera otro final? Cambiar una parte puede transformar lo que sucede y llevarnos a revisar otras partes de la historia.

En esta actividad, las niñas y los niños recuperan un cuento, eligen una transformación y escriben una nueva versión. Después comparan ambas historias para explicar qué cambió y comprobar que la nueva versión se entiende.

Momento de conceptualización: Alfabético, con participación de otros momentos mediante narración oral, dictado al docente y escritura según sus posibilidades.
Clave y título: A34 · Cambiamos una parte del cuento.
Referencia de origen: Fichero SEP, ficha 39, «¡Cámbiale al cuento!».

Propósito de la actividad

Favorecer que las niñas y los niños observen cómo cambia el significado de un relato al modificar una de sus partes y revisen los ajustes necesarios para mantener una historia coherente.

Materiales

  • Un cuento de la biblioteca del aula o de la escuela.
  • Pizarrón y marcadores o gises.
  • Hojas o cuadernos y lápices.
  • Colores para ilustrar la nueva versión, si lo desean.

Preparación

Elige un cuento que el grupo pueda comprender y recordar. Puede ser una historia conocida o una lectura reciente. Ten el texto disponible para volver a consultarlo.

Prepara espacio en el pizarrón para conservar una reconstrucción breve del cuento y registrar sus modificaciones. Comiencen con un solo cambio para observar sus consecuencias antes de proponer otros.

Desarrollo

  1. Leemos y comentamos. Lee el cuento en voz alta e invita a participar a quienes deseen. Conversen sobre sus personajes, el lugar, lo que sucede y cómo termina.
  2. Recuperamos la historia. Reconstruyan oralmente los acontecimientos principales. Escribe en el pizarrón una versión breve de lo que el grupo cuenta, conservando el inicio, el desarrollo y el cierre.
  3. Elegimos qué cambiar. Propongan transformar el escenario, un personaje o el final. Acuerden una propuesta y expliquen cómo imaginan la nueva historia.
  4. Localizamos las partes afectadas. Relean el texto del pizarrón e identifiquen qué fragmentos necesitan modificarse. Conversen sobre qué puede conservarse y qué ya no corresponde al cambio elegido.
  5. Escribimos la nueva versión. Incorpora las propuestas mediante dictado al docente o escritura compartida. Revisa con el grupo las consecuencias del cambio a lo largo del relato.
  6. Releemos y ajustamos. Lean la versión completa. Comprueben que los personajes, sus acciones y el desenlace sean compatibles con lo que decidieron transformar.
  7. Comparamos y compartimos. Expliquen qué cambió respecto del cuento inicial y cómo afectó su significado. Elijan un título para la nueva versión y compártanla con otros lectores.

Intervención docente

Escucha las propuestas sin imponer una única transformación. Ayuda a anticipar sus consecuencias: «Si ahora sucede en la ciudad, ¿qué partes del recorrido necesitamos cambiar? Si este personaje ayuda en vez de engañar, ¿qué ocurrirá después?».

No reduzcas la actividad a sustituir nombres o palabras. Algunos cambios requieren pocos ajustes y otros transforman buena parte del relato. Invita a revisar cada caso mediante la lectura.

En historias fantásticas, la coherencia depende de las reglas que el propio relato establece. Un personaje imaginario puede participar si sus acciones se explican y se relacionan con lo que sucede.

Conserva visible la primera versión para comparar. Después de cada modificación, relee y pregunta si hace falta cambiar algo más.

Preguntas para conversar

  • ¿Qué sucede en el cuento que leímos?
  • ¿Qué parte queremos transformar?
  • ¿Qué pasaría si cambiamos el lugar o un personaje?
  • ¿Qué podemos conservar de la historia?
  • ¿Qué otras partes necesitan ajustarse?
  • ¿El final corresponde a lo que ocurrió antes?
  • ¿Qué comunica ahora nuestra versión?
  • ¿Qué título le quedaría mejor?

Variantes y apoyos

1. Cambiamos el escenario

Imaginen que una historia que sucede en un bosque ocurre en una ciudad. Revisen los lugares, los recorridos y los encuentros que tendrían que cambiar. Conserven los acontecimientos que todavía tengan sentido en el nuevo escenario.

2. Transformamos un personaje

Propongan que aparezca otro personaje o que uno de los existentes actúe de manera diferente. Por ejemplo, ¿qué sucedería si Caperucita encontrara un visitante de otro planeta? Decidan qué quiere ese personaje y cómo su participación modifica los acontecimientos.

3. Inventamos otro final

Conserven el comienzo y el desarrollo, y propongan una solución diferente. Vuelvan a leer para comprobar si el nuevo cierre puede comprenderse con la información anterior. Si hace falta preparar ese desenlace, agreguen una pista en otra parte del relato.

4. Trabajamos con un fragmento breve

Para quienes necesiten apoyo, elijan una escena y conversen primero sobre la transformación. Pueden dictar su propuesta al docente o escribirla en parejas. Después lean el fragmento dentro de la historia para decidir qué otros ajustes requiere.

Evaluación formativa: ¿qué podemos observar?

  • Si recupera los acontecimientos principales del cuento.
  • Si propone una transformación y explica qué imagina.
  • Si localiza los fragmentos que necesitan modificarse.
  • Si anticipa consecuencias del cambio en otras partes del relato.
  • Si participa en la escritura de la nueva versión.
  • Si identifica contradicciones o información faltante durante la relectura.
  • Si propone ajustes para mantener la coherencia.
  • Si explica diferencias de significado entre ambas versiones.
Una mirada desde la construcción de la lengua escrita
Transformar un cuento permite observar que sus partes se relacionan. Una modificación puede cambiar las acciones, los motivos de los personajes o la solución de un problema. Al escribir y releer, las niñas y los niños toman decisiones sobre el significado del texto y comprueban cómo sus cambios afectan la historia completa.

Para seguir practicando

Reúnan distintas versiones de un mismo cuento. Cada equipo presenta la transformación que eligió y explica qué otros ajustes tuvo que hacer. Compartan los relatos en una lectura colectiva o en un libro del grupo.

Referencia metodológica: Secretaría de Educación Pública. Fichero de actividades didácticas. Español. Primer grado, ficha 39, «¡Cámbiale al cuento!». Adaptación centrada en transformar partes de un relato, observar sus efectos en el significado y revisar la coherencia de la nueva versión.

Adaptación y presentación digital: LECTOESCRITURA.

Canal oficial de YouTube: @lectoescritura.

A33 Ordenamos imágenes y escribimos una historia

A33. Ordenamos imágenes y escribimos una historia

Una serie de imágenes puede ayudarnos a recordar o inventar una historia. Al ordenarlas, contar lo que sucede y escribirlo, necesitamos explicar cómo se relacionan los acontecimientos para que otra persona pueda comprenderlos.

En esta actividad, las niñas y los niños construyen un relato colectivo o un cuento en equipo. Mediante la relectura, agregan información necesaria, aclaran ideas y revisan su escritura antes de compartirla con otros lectores.

Momento de conceptualización: Alfabético, con participación de otros momentos mediante narración oral, dictado al docente y escritura según sus posibilidades.
Clave y título: A33 · Ordenamos imágenes y escribimos una historia.
Referencias de origen: Fichero SEP de 1993, ficha 27, «Elabora un relato», y ficha 63, «¡A escribir cuentos!».

Propósito de la actividad

Favorecer la construcción de relatos coherentes a partir de imágenes y la revisión de su escritura para comunicar con claridad lo que sucede. Cuando se invente un cuento, organizar los personajes, el lugar, lo que les ocurre y un desenlace comprensible.

Materiales

  • Tres o cuatro imágenes que permitan construir una secuencia narrativa.
  • Pizarrón y marcadores o gises.
  • Hojas o cuadernos y lápices.
  • Colores para ilustrar, si lo desean.
  • Una carpeta para conservar borradores y versiones revisadas.

Preparación

Elige imágenes de una historia conocida o de una situación que permita inventar un relato. Preséntalas desordenadas y deja espacio para moverlas.

Comprueba que el grupo pueda reconocer los personajes y las acciones. Algunas secuencias admiten distintos órdenes: acepta propuestas que puedan explicarse mediante una historia comprensible.

Acuerden para quién escribirán: otros compañeros, otro grupo o los lectores de la biblioteca del aula.

Desarrollo

  1. Exploramos las imágenes. Observen qué aparece en cada una. Conversen sobre los personajes, el lugar, sus acciones y lo que podría estar sucediendo.
  2. Proponemos un orden. Ordenen las imágenes y expliquen qué ocurrió primero, qué pasó después y cómo terminó. Comparen propuestas cuando haya distintas posibilidades.
  3. Contamos la historia. Construyan oralmente un relato siguiendo el orden elegido. Pregunta qué necesitan explicar entre una escena y otra. Si inventan un cuento, conversen sobre lo que les ocurre a los personajes y cómo se resuelve.
  4. Escribimos entre todos. Registra en el pizarrón el relato que el grupo dicta. Relee los fragmentos mientras escribes para comprobar que expresan sus ideas. Después de esta experiencia, pueden escribir nuevas historias en parejas o equipos.
  5. Revisamos el texto completo. Lean la primera versión en voz alta. Identifiquen información que falta, partes confusas y repeticiones que podrían modificarse. Comprueben si alguien que no vio las imágenes puede entenderla.
  6. Probamos los cambios. Incorporen las modificaciones acordadas y relean. Pregunta si el relato se entiende mejor y si mantiene lo que querían contar.
  7. Compartimos y escuchamos. Lean el texto a otros compañeros. Pregunten qué entendieron y qué parte necesitan que se aclare. Los autores deciden qué comentarios les ayudan a revisar su historia.
  8. Preparamos la versión final. Elijan un título, anoten los nombres de los autores y agreguen ilustraciones si lo desean. Conserven el relato en un mural, una carpeta o un libro de cuentos del grupo.

Intervención docente

Ayuda a relacionar los acontecimientos, además de describir cada imagen. Si pasan de una escena a otra sin explicar un cambio importante, pregunta: «¿Cómo llegó hasta ahí? ¿Qué ocurrió entre estos dos momentos?».

Durante el dictado, conserva las ideas del grupo y haz visible la revisión. Antes de modificar un fragmento, pregunta qué cambiarían y por qué. Después relean para comprobar el efecto.

En el trabajo por equipos, procura que todos aporten ideas, escuchen la lectura y participen en las decisiones. Quien registra el texto puede cambiar durante la actividad; escribir no debe quedar siempre a cargo del mismo niño.

No eliminen todas las repeticiones automáticamente. Algunas ayudan a saber de quién se habla o tienen una intención expresiva. Revisen las que resultan innecesarias y comprueben que el cambio no vuelva confuso el texto.

Acompaña la revisión de espacios, mayúsculas y puntuación en los fragmentos que lo necesiten, manteniendo la atención en que la historia pueda comprenderse.

Preguntas para conversar

  • ¿Qué sucede en cada imagen?
  • ¿Quiénes participan y dónde ocurre la historia?
  • ¿Qué podría haber ocurrido primero? ¿Por qué?
  • ¿Cómo se relaciona esta escena con la siguiente?
  • ¿Qué necesita saber alguien que no vio las imágenes?
  • ¿Falta explicar algo importante?
  • ¿Se entiende de quién estamos hablando?
  • ¿Esta repetición ayuda o podemos cambiarla?
  • ¿El final permite comprender qué pasó?
  • ¿Ahora se comprende mejor la historia?

Variantes y apoyos

1. Comenzamos con tres escenas

Utiliza tres imágenes con acciones claramente relacionadas. Primero cuenten la historia oralmente y después escriban una versión breve. Pueden apoyarse en expresiones como «al principio», «después» y «al final», sin exigir que todos los relatos comiencen igual.

2. Dos órdenes, dos historias

Cuando las imágenes lo permitan, prueben otro orden e inventen un relato diferente. Comparen qué explicaciones necesitan cambiar para que cada versión tenga sentido.

3. Escribimos en parejas

Cada pareja ordena una secuencia y escribe su historia. Otra pareja la lee y comenta qué entendió y qué parte necesita una explicación más clara. Los autores deciden cómo revisar su texto.

4. Inventamos un cuento en equipo

Entrega una secuencia de imágenes a cada equipo. Antes de escribir, acuerdan quiénes son los personajes, dónde sucede la historia, qué les ocurre y cómo termina. Las imágenes sirven como punto de partida: pueden agregar acontecimientos que ayuden a construir el cuento.

Un integrante registra las ideas con ayuda de los demás. Durante la escritura, se detienen a leer lo que llevan y comprueban si corresponde a lo que acordaron. Pueden alternar quién escribe.

Al terminar, leen el cuento al grupo. Los compañeros comentan qué comprendieron y qué parte necesita aclararse. El equipo revisa su borrador y prepara una nueva versión.

5. Contamos una experiencia sin imágenes

Retomen un paseo, un acontecimiento del aula o una experiencia que quieran compartir. Organicen oralmente los hechos, escriban el relato y relean para comprobar su orden y la información necesaria.

6. Creamos nuestro libro de cuentos

Reúnan los cuentos revisados y acuerden el orden. Elaboren una portada con el título del libro, agreguen los nombres de los autores y preparen un índice sencillo. Coloquen el libro en la biblioteca del aula para compartirlo.

Conserven también los borradores. En otra sesión, cada equipo puede recuperar su cuento y valorar si desea agregar algo o mejorar un fragmento.

Evaluación formativa: ¿qué podemos observar?

  • Si propone un orden de imágenes y explica su elección.
  • Si relaciona los acontecimientos al narrar.
  • Si aporta información necesaria para comprender la historia.
  • Si participa en el dictado o en la escritura del relato.
  • Si escucha y considera las aportaciones de sus compañeros.
  • Si identifica partes confusas durante la relectura.
  • Si propone agregar, quitar o modificar información con una razón.
  • Si revisa las repeticiones considerando la claridad del mensaje.
  • Si utiliza los comentarios de otros lectores para revisar.
  • Si comprueba mediante la lectura cómo mejoró el texto.
Una mirada desde la construcción de la lengua escrita

Escribir una historia requiere tomar decisiones sobre qué contar y cómo relacionar los hechos. La relectura permite mirar el texto desde la perspectiva de quien lo recibirá. Al escribir con otros y revisar sus propias ideas, las niñas y los niños descubren que la primera versión puede transformarse para comunicar mejor.

Para seguir practicando

Comparen una primera versión y la versión revisada de una historia. Elijan un cambio concreto y expliquen cómo ayudó a comprenderla. Compartan su libro con otro grupo y escuchen las impresiones de sus nuevos lectores.

Referencia metodológica: Secretaría de Educación Pública. Fichero de actividades didácticas. Español. Primer grado, 1993. Ficha 27, «Elabora un relato», y ficha 63, «¡A escribir cuentos!». Adaptación propia que integra la organización de imágenes, la construcción y revisión de relatos, la escritura de cuentos en equipo y su publicación para otros lectores.

Adaptación y presentación digital: LECTOESCRITURA.

Canal oficial de YouTube: @lectoescritura .

A32 Escribimos una carta para comunicarnos con otro grupo

Una carta permite compartir noticias, hacer preguntas y conocer a personas que están en otro lugar. Cuando escribimos para otro grupo, necesitamos explicar nuestras ideas para que sus integrantes puedan comprenderlas y responder.

En esta actividad, las niñas y los niños exploran una carta recibida, acuerdan qué quieren contestar y elaboran una respuesta colectiva. Después pueden avanzar hacia intercambios individuales.

Momento de conceptualización: Alfabético, con participación de estudiantes de otros momentos mediante dictado al docente y escritura según sus posibilidades.
Clave y título: A32 · Escribimos una carta para comunicarnos con otro grupo.
Referencia de origen: Fichero SEP, ficha 21, «Las cartas».

Propósito de la actividad

Favorecer que las niñas y los niños conozcan algunas características de las cartas y las utilicen para comunicarse con destinatarios reales, organizando y revisando un mensaje que tendrá respuesta.

Materiales

  • Una carta de otro grupo, acordada previamente entre docentes.
  • Hojas, lápices y un sobre para la respuesta colectiva.
  • Pizarrón y marcadores o gises.
  • Hojas y sobres adicionales para los intercambios individuales.

Preparación

Acuerda con un docente de otro grupo, turno o escuela un intercambio de cartas. Definan quién enviará la primera, cómo harán llegar las respuestas y cuándo podrán recibirlas.

La carta inicial puede presentar al grupo, contar algo de su escuela y plantear preguntas para conocerse. Debe ofrecer un modelo comprensible de fecha, destinatario, saludo, mensaje, despedida y firma.

Si todavía no cuentan con un grupo de otra escuela, pueden comenzar con otro salón del mismo plantel. Lo importante es que exista alguien que reciba, lea y responda.

Desarrollo

  1. Recibimos y leemos. Presenta el sobre y pregunta quién envía la carta y a quién está dirigida. Lee el mensaje completo en voz alta y después permite que lo exploren.
  2. Conversamos sobre el mensaje. Recuperen qué cuenta el otro grupo, qué preguntas hace y qué les gustaría saber de sus integrantes. Acuerden si quieren responder y mantener el intercambio.
  3. Planeamos la respuesta. Elaboren una lista breve de lo que incluirán: presentación del grupo, respuestas a las preguntas recibidas, alguna noticia y preguntas propias.
  4. Escribimos entre todos. Construyan la respuesta en el pizarrón mediante dictado al docente y aportaciones del grupo. Consulten la carta recibida para decidir cómo comenzar, organizar el mensaje y terminar.
  5. Releemos y revisamos. Comprueben si respondieron lo que les preguntaron, si las ideas se entienden y si el destinatario sabrá quién escribe. Revisen espacios, mayúsculas y signos en los fragmentos que lo necesiten.
  6. Preparamos y enviamos. Pasen la versión final a una hoja, firmen como grupo y preparen el sobre. Escriban los datos necesarios según la forma de entrega acordada.
  7. Continuamos el intercambio. Cuando llegue la respuesta, léanla y comparen qué preguntas fueron contestadas y qué novedades recibieron. Decidan qué quieren comunicar en la siguiente carta.

Intervención docente

Recupera las ideas de las niñas y los niños y ayúdales a organizarlas sin sustituir su voz. Mientras escribes lo que dictan, relee para que comprueben si el mensaje expresa lo que quieren comunicar.

Si aparece información poco clara, pregunta: «¿El otro grupo sabe de quién estamos hablando? ¿Qué necesitamos explicar?». Utiliza la carta recibida como referencia para explorar sus partes, evitando convertir la actividad en una copia de formato.

Permite que quienes todavía necesitan apoyo dicten una idea, aporten un dibujo o escriban según sus posibilidades. Acompaña la lectura de su producción para incluir su mensaje en el intercambio.

Preguntas para conversar

  • ¿Quién nos escribió y para qué?
  • ¿Cómo sabemos a quién está dirigida la carta?
  • ¿Qué nos cuentan y qué quieren saber de nosotros?
  • ¿Qué queremos responder?
  • ¿Cómo podemos comenzar nuestro mensaje?
  • ¿Qué necesitamos explicar para que nos comprendan?
  • ¿Cómo nos despedimos y quién firma?
  • ¿Qué preguntas queremos hacerles?

Variantes y apoyos

1. Del mensaje colectivo a las cartas individuales

Después de uno o varios intercambios grupales, acuerden con el otro docente correspondencia entre estudiantes. Cada niña o niño puede presentarse, contar algo que quiera compartir y hacer una pregunta a su destinatario.

Antes de enviar, relean en parejas para comprobar que el mensaje se entiende y que aparecen el destinatario y la firma.

2. Una guía para organizar ideas

Para quienes necesiten apoyo, ofrece preguntas de planificación: «¿A quién escribo? ¿Qué quiero contarle? ¿Qué quiero preguntarle?». Pueden responderlas oralmente antes de escribir, sin exigir que todas las cartas tengan las mismas frases.

3. Dibujos que acompañan el mensaje

Incluyan un dibujo sobre algo que hayan contado: un juego, un proyecto o un lugar de la escuela. Revisen qué información aporta el dibujo y cuál necesita explicarse con palabras.

4. Preguntas para conocer al otro grupo

Retomen lo trabajado en A27 para escribir preguntas que ayuden a continuar la conversación, por ejemplo: «¿Qué juegos les gustan?» o «¿Qué están leyendo?». Comprueben que sean claras y tengan ambos signos de interrogación.

Evaluación formativa: ¿qué podemos observar?

  • Si identifica quién escribe, a quién y con qué propósito.
  • Si recupera información y preguntas de la carta recibida.
  • Si aporta ideas relacionadas con el mensaje que se quiere enviar.
  • Si reconoce la función de la fecha, el saludo, el mensaje, la despedida y la firma.
  • Si considera qué necesita saber el destinatario para comprender.
  • Si participa en la relectura y propone ajustes.
  • Si utiliza la respuesta recibida para continuar el intercambio.
Una mirada desde la construcción de la lengua escrita
Escribir a un destinatario real da sentido a la planificación y la revisión. Las niñas y los niños necesitan decidir qué contar, cómo explicarlo y qué preguntar. La respuesta permite comprobar cómo fue interpretado su mensaje y reconocer que la escritura hace posible comunicarse con personas que no están presentes.

Para seguir practicando

Conserven las cartas recibidas y una copia de las enviadas en una carpeta de correspondencia. Vuelvan a leerlas para recordar lo que han compartido, recuperar preguntas pendientes y observar cómo han mejorado sus mensajes.

Referencia metodológica: Secretaría de Educación Pública. Fichero de actividades didácticas. Español. Primer grado, ficha 21, «Las cartas». Adaptación centrada en la lectura de una carta recibida, la respuesta colectiva y la continuidad del intercambio entre grupos.

Adaptación y presentación digital: LECTOESCRITURA.

Canal oficial de YouTube: @lectoescritura.

lunes, 5 de octubre de 2026

S18 Encontramos palabras entre tarjetas

Buscamos una palabra entre varias tarjetas y explicamos qué pistas de su escritura nos ayudaron a encontrarla. Comparamos letras, revisamos nuestras elecciones y compartimos estrategias de lectura.

Momento de conceptualización: silábico, con apoyos según el diagnóstico. Puede ampliarse para alumnos silábico-alfabéticos y alfabéticos.

Qué favorece: utilizar letras conocidas, partes de palabras y otras pistas escritas para anticipar y comprobar una lectura.

Intención didáctica

Que los alumnos localicen palabras escritas, expliquen sus elecciones y revisen sus anticipaciones al comparar las diferentes opciones.

Materiales

  • Un conjunto de tarjetas con palabras conocidas para cada equipo.
  • Tarjetas de referencia para comprobar las elecciones.
  • Cuaderno y lápiz para registrar algunas palabras.

Escriba las palabras con letra clara y un tamaño semejante. Evite que cada palabra tenga un color exclusivo o una imagen que permita reconocerla sin atender a su escritura.

Preparación

Comience con cuatro a seis palabras conocidas, por ejemplo: casa, cama, pato, mesa, pelota y mariposa. Preséntelas al grupo, léalas señalando su escritura y comenten semejanzas y diferencias.

Incluya algunas palabras con inicios semejantes para que los alumnos necesiten consultar más de una pista. Por ejemplo, casa y cama empiezan igual, pero su escritura completa es diferente.

Desarrollo paso a paso

1. Organizamos las tarjetas

Formen pequeños equipos y coloquen las tarjetas sobre la mesa, con la escritura visible para todos. Acuerden turnos para buscar, explicar y comprobar.

2. Escuchamos la palabra

Diga una de las palabras del conjunto sin mostrar su tarjeta. Dé tiempo para observar las opciones y pensar dónde podría decir.

3. Elegimos y explicamos

El alumno que tiene el turno señala una tarjeta y explica su elección. Pregunte: «¿Qué te hizo pensar que aquí dice?», «¿Con qué empieza?» o «¿Qué parte reconociste?».

4. Comparamos y comprobamos

Invite al equipo a revisar la propuesta. Si buscan casa y dudan entre casa y cama, comparen lo que comparten y la letra que cambia. Lea ambas cuando sea necesario.

Después de escuchar las explicaciones, muestre la tarjeta de referencia y comprueben juntos. Si la elección cambia, pida que expliquen qué información les ayudó a revisarla.

5. Cambiamos de turno

La tarjeta localizada pasa a una zona de palabras comprobadas. Continúen con otro alumno hasta revisar el conjunto. Después mezclen las tarjetas para evitar que su posición se convierta en la única pista.

6. Los alumnos dirigen el juego

Un alumno elige una palabra y la dice para que sus compañeros la busquen. Puede consultar una tarjeta o recibir ayuda del docente para leerla. Al finalizar, registren algunas palabras y comenten qué pistas utilizaron.

Intervención docente

  • Dé tiempo para observar y explicar. La rapidez no determina quién puede leer mejor.
  • Recupere las pistas que utilizan y ayúdelos a comprobarlas en la escritura.
  • Si atienden solo a la primera letra, proponga comparar dos palabras que comiencen igual.
  • Cuando una elección no corresponde, pregunte qué información necesitan revisar antes de mostrar la respuesta.
  • Consulte con ellos el nombre propio, el tarjetero y otras escrituras conocidas.

Qué observar

  • Qué pistas utiliza para localizar una palabra.
  • Cómo distingue palabras con inicios semejantes.
  • Cómo relaciona lo que escucha con las partes escritas.
  • Qué cambios realiza después de comparar y comprobar.
  • Cómo explica su elección y participa en el intercambio.

Variantes y apoyos

Con mayor apoyo: reduzca el conjunto a tres tarjetas. Lea las opciones antes de la búsqueda y mantenga disponibles escrituras conocidas para consultar.

Para ampliar la comparación: incluya palabras como pato, palo y paso. Ayude a revisar otras letras además del inicio.

Con mayor autonomía: amplíe el conjunto e incorpore palabras con distinta estructura silábica, como árbol, pluma y puerta, de acuerdo con las posibilidades de los alumnos.

Mirada sobre la construcción de la lengua escrita

Los alumnos pueden apoyarse en letras conocidas, partes sonoras y semejanzas con otras escrituras. El intercambio permite comprobar esas pistas y ampliar sus estrategias.

Localizar una tarjeta no demuestra por sí solo una lectura convencional. Escuche las explicaciones y observe cómo comprueban sus anticipaciones para decidir los siguientes apoyos.

Actividad relacionada

Para continuar utilizando pistas escritas: S05 · Descubrimos palabras ocultas .

Fuente pedagógica y créditos

Referencia metodológica:
Secretaría de Educación Pública.
Fichero de actividades didácticas. Español. Primer grado.
Ficha 80, «Ganador de palabras».

Adaptación, actualización y presentación digital:
LECTOESCRITURA. Redacción y ejemplos propios. La propuesta se adapta a una dinámica cooperativa con turnos, explicación de estrategias y revisión compartida.

Canal oficial YouTube:
Lectoescritura en YouTube

S17 Construimos una escalera de palabras

Construimos una escalera en la que cada palabra comienza con la última letra de la anterior. Leemos, comparamos y revisamos las palabras para comprobar cómo se enlazan.

Momento de conceptualización: silábico, con apoyos según el diagnóstico; también puede utilizarse con alumnos silábico-alfabéticos y alfabéticos.

Qué favorece: localizar letras iniciales y finales, relacionarlas con los sonidos de las palabras y utilizar escrituras conocidas como referencia.

Intención didáctica

Que los alumnos analicen el inicio y el final de palabras escritas, propongan otras que puedan enlazarse y expliquen cómo comprobaron sus elecciones.

Materiales

  • Pizarrón o una hoja grande y marcadores.
  • Tarjetas con palabras conocidas; algunas pueden incluir imágenes.
  • Letras móviles, cuaderno y lápiz.

Desarrollo paso a paso

1. Elegimos la primera palabra

Pida al grupo que proponga una palabra conocida. Escríbala y léala señalando sus letras. Por ejemplo: sol. Pregunte: «¿Con qué letra termina? ¿Dónde está esa letra?».

2. Buscamos una palabra que pueda seguir

Explique que la siguiente palabra debe comenzar con la última letra de la anterior. Si escribieron sol, pueden proponer luna. Escriban ambas y comparen la l final con la l inicial.

Si necesitan apoyo, presente dos o tres tarjetas para elegir. Pida que expliquen cuál puede continuar la escalera y cómo lo saben.

3. Construimos la escalera

Coloquen cada palabra un poco más abajo y hacia la derecha de la anterior, como si fueran escalones. Marquen con el mismo color las letras que permiten enlazarlas.

Ejemplo:
sol → luna → árbol → lápiz → zapato

En luna → árbol, la letra que enlaza las palabras es la a. Conserve la tilde de árbol y explique, si surge la pregunta, que á sigue siendo la letra a.

4. Leemos y comprobamos

Lean la escalera completa. En cada enlace, localicen la última letra de una palabra y la primera de la siguiente. Si alguna propuesta no cumple la condición, revisen juntos qué necesitan cambiar.

5. Construimos otra escalera en equipo

En parejas o pequeños equipos, elijan otra palabra inicial y construyan una escalera breve con tarjetas o letras móviles. Cada alumno participa proponiendo, formando, leyendo o comprobando palabras.

Al finalizar, compartan sus escaleras. Pueden copiarlas en el cuaderno y señalar las letras que las enlazan.

Intervención docente

  • Recupere las propuestas de los alumnos y solicite sus razones.
  • Distinga la última letra de la última sílaba. Por ejemplo, sol termina con la letra l.
  • Lea las palabras cuando sea necesario para que puedan concentrarse en localizar y comparar sus letras.
  • Utilice el nombre propio, el tarjetero y otras escrituras conocidas como fuentes de consulta.
  • Ante una dificultad, proponga comparar opciones antes de dar directamente la respuesta.

Qué observar

  • Cómo localiza la primera y la última letra de una palabra.
  • Qué referencias utiliza para proponer la palabra siguiente.
  • Cómo explica que dos palabras pueden enlazarse.
  • Qué revisiones realiza al comparar las escrituras.

Variantes y apoyos

Con mayor apoyo: construyan una escalera de tres palabras usando tarjetas con imágenes y escritura. El docente lee y los alumnos comparan las letras.

Con letras móviles: formen las palabras, léanlas y revisen su escritura con una referencia. Después organicen la escalera.

Para ampliar el desafío: busquen dos palabras que puedan seguir al mismo escalón y construyan caminos diferentes. Comparen las soluciones sin convertir la actividad en una competencia de velocidad.

Mirada sobre la construcción de la lengua escrita

La actividad permite contrastar las ideas de los alumnos con palabras escritas completas. Identificar una letra inicial o final es una oportunidad de reflexión; por sí solo no determina el momento de conceptualización del estudiante.

Acompañe sus anticipaciones, lecturas y revisiones considerando el diagnóstico y los apoyos que necesita cada alumno.

Actividad relacionada

Para continuar comparando los inicios de las palabras: S01 · Descubrimos palabras que empiezan igual .

Fuente pedagógica y créditos

Referencia metodológica:
Secretaría de Educación Pública.
Fichero de actividades didácticas. Español. Primer grado.
Ficha 44, «Escalera de palabras».

Adaptación, actualización y presentación digital:
LECTOESCRITURA. Redacción y ejemplos propios a partir de la propuesta de referencia.

Canal oficial YouTube:
Lectoescritura en YouTube