A continuación,
presentamos un video que sirve a los maestros frente a grupo para abordar una
parte de la enseñanza diaria que se llama "tiempo de leer", en dicha
parte, el docente tiene que hacer la lectura a los alumnos; no pretendemos
quitarle esa parte tan importante al docente, sino solamente aportar algo
diferente para el quehacer diario.
El video consta de 3
partes: en la primera, se hace la narración con la presentación de algunas
imágenes alusivas a la lectura, en la segunda parte, se vuelve a hacer la narración,
pero ahora con texto, donde el alumno le da seguimiento a las palabras que se
van mencionando en la narración y por último en la tercera parte se presenta
solamente el texto, sin audio y a una velocidad reducida para que el alumno
vaya siguiendo y reconociendo algunas palabras.
Esperamos que este
video aporte contenido educativo para el docente y para los alumnos.
A continuación presentamos algunas actividades complementarias que se pueden realizar después de escuchar o ver el video; las actividades son diferenciadas para cada grupo de alumnos según su conceptualización o su ubicación: PRESILÁBICOS, SILÁBICOS Y ALFABÉTICOS.
(las actividades son opcionales, de reforzamiento NO es obligatorio hacerlas, pueden continuar con las actividades del libro de texto).
PARA PRESILÁBICOS:
1. Que intenten hacer una lista de palabras que empiecen igual que "ratón"; que la escriban como puedan y usted anímelos a escribir.
2. Los niños descubren que un mismo objeto o animal puede recibir distintos nombres. (uso de sinónimos), el maestro conduce la actividad para que los niños mencionen otros nombre con los que se le conoce al "gato" y los invita a que traten de escribirlos como puedan. Algunas palabras que pudieran decir son: "tonchi", "miau", "kiri", "felino", "minino", "micho", entre otros.
3. Que escriban nombres que empiecen igual. Como ejemplo pondremos a nuestro personaje de la lectura "el gato"; se invitará a los niños para que digan nombres que empiecen igual que "gato", tratando de realzar la sílaba "ga"; invítelos a que escriban dichas palabras.
PARA SILÁBICOS:
1. los alumnos completan palabras. El docente comenzará con una sílaba, en este caso "ga" como nuestro personaje "gato", y que los alumnos mencionan palabras que comiencen como "gato", por ejemplo: garza, garbanzo, gatito, etc. Los invita a escribirlas en el cuaderno. Este ejercicio lo realiza con otras palabras, siempre animando a los alumnos a el trabajo y a la producción de palabras.
2. linea o círculo. En esta actividad se invita a que los alumnos identifiquen la sílaba tónica. El maestro les explica que una palabra está formada por sílabas y para mostrarselas, escribe una palabra en el pizarrón, la divide en sílabas y al pronunciar cada sílaba la "palmea" (da una palmada o un aplauso), por ejemplo:
te - lé - fo - no, tiene 4 sílabas, por lo tanto da o hace 4 palmadas. te - lé - fo - no.
A continuación invita a los alumnos a que traten de identificar cuál es la sílaba que tiene mayor intensidad en el sonido; una vez que logran identificarla proceden a clasificarlas, subrayando las débiles y encerrando la fuerte (tónica), lo hacen así con más palabras.
PARA ALFABÉTICOS:
1. Que escriban lo que saben de los gatos y/o de los ratones.
2. Que enlacen palabras. Comenzando con la palabra "ratón", el docente invita a los alumnos a que identifiquen la letra con que termina y a partir de esa, que mencionen una que empiece con esa letra. El docente la enlaza de manera vertical, y así lo va realizando con las demás palabras formando una especie de escalera con palabras anotadas horizontalmente, verticalmente, horizontal, vertical, y así sucesivamente. Lo puede hacer iniciando con diferente palabra y solicitándole a los alumnos que las escriban en su cuaderno. Puede ser muy significativo que se utilice un cuaderno de cuadricula y se respete un cuadro para cada letra.
¿Dónde está la palabra? es una actividad de alfabetización
inicial en la que las niñas y los niños buscan una palabra conocida dentro
de una oración que previamente han escuchado y comprendido.
La propuesta favorece la relación entre oralidad y escritura, la
identificación de los espacios entre palabras y la comparación de partes
escritas dentro de un enunciado con sentido.
Nivel de escritura: principalmente presilábico, con
variantes para niveles silábico, silábico-alfabético y alfabético.
Grado sugerido: primero de primaria y grupos que
requieren fortalecer la alfabetización inicial.
Modalidad: grupal, por equipos pequeños o en parejas.
Propósito didáctico
Que las niñas y los niños localicen una palabra dentro de una oración,
relacionen lo que escuchan con lo que está escrito y expliquen las pistas
que utilizaron para encontrarla.
Materiales
Imágenes de escenas familiares para el grupo.
Oraciones relacionadas con las imágenes.
Tarjetas con palabras tomadas de esas oraciones.
Pizarrón, cartulina o pliego de papel.
Hojas y lápices.
Preparación
Seleccione una imagen y escriba una oración breve que la describa. Prepare
también una tarjeta con una palabra que aparezca exactamente en esa
oración.
La palabra de la tarjeta debe conservar la misma escritura que presenta en
el enunciado. Deje espacios claros entre las palabras y evite comenzar con
oraciones demasiado largas.
Ejemplo:
Oración: Los niños van a la escuela.
Tarjeta: escuela
Desarrollo paso a paso
1. Observamos la imagen
Muestre una imagen y permita que el grupo converse sobre ella. Puede
preguntar:
¿Qué observan?
¿Qué están haciendo las personas?
¿Dónde ocurre la escena?
2. Presentamos la oración
Escriba o muestre la oración relacionada con la imagen. Léala completa y
de manera natural, sin señalar inicialmente cada palabra por separado.
Los niños van a la escuela.
Converse brevemente sobre su significado y pida que algunos alumnos la
repitan para asegurarse de que recuerdan qué dice.
3. Mostramos la palabra
Presente la tarjeta con la palabra que deberán localizar:
escuela
Pregunte:
¿Esta palabra estará escrita en la oración?
¿Dónde creen que se encuentra?
¿Qué dice la oración completa?
4. Localizamos y comprobamos
Permita que los alumnos señalen diferentes partes de la oración y
expliquen sus decisiones. Después, coloque la tarjeta debajo de la palabra
elegida para comparar ambas escrituras.
Oriente la reflexión con preguntas como:
¿Se parecen estas dos escrituras?
¿Tienen las mismas letras?
¿Empiezan y terminan de la misma manera?
¿En qué parte de la oración escuchamos esa palabra?
5. Cambiamos la posición
Repita la actividad con palabras situadas al inicio, en medio y al final de
diferentes oraciones. Esto evita que los alumnos relacionen la palabra
buscada con una sola posición.
6. Escribimos algo sobre la imagen
Invite a cada alumno a escribir una palabra o una oración que pueda
acompañar la imagen. Permita que escriban de acuerdo con sus posibilidades
y después pregunte qué quisieron escribir.
Ejemplos para continuar
Palabra: María Oración:María juega con la pelota. Posición: al inicio.
Palabra: toma Oración: El perro toma agua. Posición: en medio.
Palabra: escuela Oración: Los niños van a la escuela. Posición: al final.
Intervención docente
La actividad no debe reducirse a encontrar dos formas gráficas idénticas.
Antes de comprobar visualmente, asegúrese de que los alumnos saben qué dice
la oración y comprenden la palabra que buscan.
Si un alumno encuentra la palabra únicamente por su parecido con la
tarjeta, puede preguntar:
“Las dos se ven iguales. Ahora pensemos: ¿qué dice toda la oración?, ¿en qué
parte escuchamos la palabra escuela?”
Escuche las explicaciones, permita distintas anticipaciones y promueva que
el grupo compare sus procedimientos antes de confirmar la respuesta.
Preguntas para reflexionar
¿Cómo supiste dónde estaba la palabra?
¿Qué parte observaste primero?
¿La palabra estaba al principio, en medio o al final?
¿Qué dice toda la oración?
¿Qué cambiaría si moviéramos una palabra?
Aspectos para observar
Recuerda qué dice la oración presentada.
Relaciona la palabra pronunciada con una parte de la escritura.
Localiza la palabra mediante la comparación gráfica.
Reconoce algunos espacios que separan las palabras.
Explica las pistas que utilizó.
Produce una escritura relacionada con la imagen.
Variantes y adecuaciones
Para alumnos presilábicos
Utilice oraciones breves y palabras conocidas. Mantenga a la vista la
tarjeta modelo y permita comparar su extensión, las letras iniciales y las
letras finales.
Para alumnos silábicos
Pida que anticipen con qué parte podría comenzar la palabra y que señalen
esa parte en la oración. Pueden pronunciarla lentamente o acompañarla con
palmadas.
Para alumnos silábico-alfabéticos y alfabéticos
Retire momentáneamente la tarjeta y pida que escriban la palabra antes de
localizarla. Después pueden comparar su escritura con la del enunciado y
explicar qué conservarían o modificarían.
Cuando existe dificultad para expresarse oralmente
Permita señalar, elegir entre dos tarjetas o trabajar con un compañero.
Utilice imágenes, palabras y situaciones cercanas al contexto del grupo.
Actividad relacionada
Puede continuar con
¿Cuántas palabras escuchaste?
,
una propuesta para profundizar en la relación entre las palabras que se
escuchan y su representación dentro de una oración escrita.
Fuente pedagógica: actividad basada en las propuestas para
el aprendizaje de la lengua escrita desarrolladas por Margarita Gómez
Palacio y colaboradores en materiales de la Secretaría de Educación
Pública. Adaptación, actualización y presentación digital:
LECTOESCRITURA.
Un objeto, distintos nombres es una actividad de alfabetización inicial para reconocer que una misma cosa puede recibir nombres diferentes según la familia, la comunidad, la región o el país.
Al comparar las palabras escritas, las niñas y los niños descubren que cada denominación conserva una forma gráfica propia, aunque todas puedan referirse al mismo objeto.
Nivel de escritura: principalmente presilábico, con variantes para niveles silábico, silábico-alfabético y alfabético.
Grado sugerido: primero de primaria y grupos que requieren fortalecer la alfabetización inicial.
Modalidad: colectiva, por equipos pequeños o en parejas.
Propósito didáctico
Que las niñas y los niños reconozcan la diversidad de formas de nombrar un mismo referente, comparen sus escrituras y utilicen indicios gráficos para anticipar qué puede decir en cada tarjeta.
Una precisión importante
Las palabras trabajadas no siempre son sinónimos exactos. En muchos casos son variantes regionales: denominaciones utilizadas en diferentes comunidades o países para nombrar un mismo objeto o uno muy semejante.
Su uso puede cambiar según el contexto. Por eso, la actividad debe permitir que los alumnos expliquen cómo se dice en su casa o comunidad, sin presentar una variante como la única correcta.
Materiales
Objetos reales o imágenes de objetos conocidos.
Dos o tres copias de cada imagen seleccionada.
Tarjetas con distintas formas de nombrar cada objeto.
Cinta adhesiva, imanes o sujetadores.
Pizarrón o pliego de papel.
Cuaderno y lápiz para las variantes de escritura.
Preparación
Investigue previamente qué palabras son conocidas en la comunidad. Seleccione ejemplos claros y explique que algunas formas se emplean en otros estados o países.
Objeto para volar con el viento
Papalote · cometa · barrilete
Instrumento para escribir con tinta
Pluma · bolígrafo · lapicero
Transporte colectivo
Autobús · camión · colectivo
Fruto verde de pulpa cremosa
Aguacate · palta
Tubo para beber
Popote · pajilla · sorbete
Algunas palabras pueden tener otros significados en determinadas regiones. Seleccione únicamente las variantes que pueda explicar con claridad.
Desarrollo paso a paso
1. Recuperamos las palabras de la comunidad
Muestre un objeto o una imagen y pregunte:
¿Cómo se llama este objeto?
¿En su casa le dicen de otra manera?
¿Han escuchado otro nombre para lo mismo?
¿Dónde o de quién escucharon esa palabra?
Registre las respuestas sin corregirlas inmediatamente. Si surge una palabra desconocida para algunos alumnos, permita que quien la propuso explique dónde y cómo la utiliza.
2. Presentamos un caso
Muestre un papalote y explique:
“En algunos lugares lo llaman papalote; en otros, cometa o barrilete”.
Coloque tres imágenes iguales y presente, sin leerlas todavía, las tres tarjetas escritas.
3. Anticipamos qué dice
Lea una de las palabras mientras la señala. Después pregunte qué podría decir en las otras:
¿Dónde creen que dice papalote?
¿Cuál podría decir cometa?
¿Qué piensan que dice en la tarjeta restante?
¿En qué se fijaron para responder?
Escuche las explicaciones antes de confirmar las respuestas. Los alumnos pueden considerar la extensión, la letra inicial, alguna letra conocida o la posición de las tarjetas.
4. Comparamos las escrituras
Lea cada tarjeta señalando la palabra correspondiente:
PAPALOTE · COMETA · BARRILETE
Oriente la observación con preguntas:
¿Las tres palabras comienzan igual?
¿Cuál tiene más letras?
¿Qué letras reconocen?
¿Se ven iguales aunque nombren el mismo objeto?
¿Qué cambia y qué permanece?
Destaque que las tres palabras pueden nombrar el mismo objeto, pero cada una posee una forma oral y escrita diferente.
5. Intercambiamos las tarjetas
Cambie las tarjetas de posición debajo de las imágenes idénticas y pregunte:
¿La palabra cambió por moverla de lugar?
¿Qué sigue diciendo esta tarjeta?
¿Puede colocarse debajo de cualquiera de las imágenes?
¿Por qué?
Las tarjetas pueden colocarse bajo cualquiera de las imágenes porque estas representan el mismo objeto; sin embargo, cada palabra sigue diciendo lo mismo aunque cambie de posición.
6. Formamos nuevos grupos
Repita la dinámica con otros objetos. Entregue imágenes y tarjetas mezcladas para que los equipos agrupen las palabras que pueden nombrar el mismo referente.
Cada equipo presenta un grupo, lee con ayuda las tarjetas y explica en qué lugares o situaciones podría utilizarse cada denominación.
Intervención docente
Si un alumno afirma que dos tarjetas dicen lo mismo porque están debajo de imágenes iguales, pregunte:
“Las dos imágenes muestran el mismo objeto, pero ¿las tarjetas tienen las mismas letras? Si esta dice COMETA, ¿qué podría decir la otra?”
No presente una variedad regional como incorrecta únicamente porque no sea la más utilizada en la comunidad. Explique dónde se usa y permita que los alumnos compartan palabras aprendidas en su familia.
Cuando dos términos no nombren exactamente lo mismo, aclare la diferencia. Por ejemplo, una llanta forma parte de una rueda; por ello, no deben presentarse automáticamente como equivalentes.
Preguntas para reflexionar
¿Por qué un objeto puede tener varios nombres?
¿En todas las familias se utilizan las mismas palabras?
¿Las palabras diferentes se escriben igual?
¿Qué nos ayuda a distinguir una tarjeta de otra?
¿Una palabra cambia cuando movemos la tarjeta?
¿Qué nueva forma de nombrar un objeto aprendimos?
Evaluación formativa
Durante la actividad observe si el alumno:
reconoce que un referente puede recibir nombres diferentes;
comparte palabras utilizadas en su familia o comunidad;
comprende que cada denominación posee una escritura particular;
utiliza indicios gráficos para anticipar qué puede decir;
compara letras iniciales, finales y extensión de las palabras;
mantiene la interpretación de una tarjeta aunque cambie de lugar;
escucha y respeta otras formas de hablar español.
Variantes y adecuaciones
Para alumnos presilábicos
Trabaje inicialmente con dos tarjetas de extensión muy diferente. Lea cada una señalándola y permita que los alumnos las manipulen, comparen y coloquen junto a las imágenes.
Para alumnos silábicos
Invite a comparar cómo comienza cada palabra y cuántas partes se escuchan al pronunciarla. Después observen si esas partes aparecen representadas de la misma manera.
Para alumnos silábico-alfabéticos y alfabéticos
Pida que escriban las variantes conocidas, investiguen otras con sus familiares y elaboren un pequeño diccionario de palabras de la comunidad.
Investigación familiar
Solicite que pregunten en casa cómo nombran determinados objetos y de qué región procede cada integrante de la familia. Al día siguiente pueden comparar sus respuestas, siempre evitando burlas o valoraciones negativas.
Fuente pedagógica: actividad basada en las propuestas para el aprendizaje de la lengua escrita desarrolladas por Margarita Gómez Palacio y colaboradores en materiales de la Secretaría de Educación Pública.
Adaptación, actualización y presentación digital: LECTOESCRITURA.
Palabras cortas y largas es una actividad de alfabetización inicial para que las niñas y los niños comparen la extensión de diferentes palabras, expliquen los criterios que utilizan y comprueben sus hipótesis observando la escritura.
Para realizarla correctamente es necesario distinguir entre la extensión oral, que puede compararse mediante las sílabas que escuchamos, y la extensión escrita, que depende de la cantidad de letras. Ambas pueden relacionarse, pero no son equivalentes.
Nivel de escritura: presilábico, con variantes para alumnos silábicos, silábico-alfabéticos y alfabéticos.
Grado sugerido: primero de primaria y grupos que requieren fortalecer la alfabetización inicial.
Modalidad: colectiva, por equipos pequeños o en parejas.
Propósito didáctico
Que las niñas y los niños formulen, expliquen y comprueben hipótesis sobre la extensión escrita de las palabras, utilizando indicios como la cantidad de letras y evitando guiarse únicamente por el tamaño del objeto representado, el tamaño de la tipografía o el espacio ocupado en la hoja.
Materiales
Tarjetas con imágenes de objetos conocidos.
Tarjetas con los nombres escritos en el mismo tipo y tamaño de letra.
Pizarrón o pliego de papel.
Cuaderno, lápiz y colores.
Revistas, periódicos o folletos para una variante posterior.
Preparación
Escriba todas las palabras con la misma tipografía y el mismo tamaño. De esta manera, los alumnos podrán concentrarse en la cantidad de letras y no en diferencias producidas por el diseño.
Puede comenzar con palabras de extensión contrastante:
Registre algunas propuestas sin corregirlas inmediatamente. Pregunte por qué consideran que cada palabra es corta o larga. Las explicaciones permiten reconocer los criterios que están utilizando.
2. Anticipamos sin contar todavía
Muestre dos tarjetas escritas, por ejemplo SOL y MARIPOSA, y pregunte:
¿Cuál palabra creen que es más corta?
¿Cuál parece más larga?
¿En qué se fijaron para responder?
¿Cómo podríamos comprobarlo?
Escuche las respuestas antes de contar las letras. Lo importante es que los alumnos formulen y expliquen sus hipótesis.
3. Comprobamos observando las letras
Señale cada letra de izquierda a derecha y cuéntenlas colectivamente:
SOL = 3 letras
MARIPOSA = 8 letras
Concluyan que mariposa es más larga porque necesita más letras para escribirse.
4. Comparamos el objeto y su nombre
Presente pares que ayuden a cuestionar la idea de que un objeto grande necesariamente tiene un nombre largo:
oso y mariposa;
tren y bicicleta;
sol y cocodrilo.
Pregunte:
¿Cuál objeto podría ser más grande?
¿Cuál nombre tiene más letras?
¿El tamaño del objeto determina el largo de su nombre?
Recupere las respuestas y aclare que las propiedades del objeto y las características de la palabra escrita son diferentes.
5. Ordenamos palabras
Entregue entre cuatro y seis tarjetas. Pida que las organicen desde la palabra que tiene menos letras hasta la que tiene más.
SOL → MESA → CAMISA → MARIPOSA → COCODRILO
Después, cada equipo explica qué hizo para decidir el orden. Si existen desacuerdos, permita que los resuelvan contando y comparando las letras.
6. Clasificamos y registramos
Formen dos grupos de tarjetas: palabras cortas y palabras largas. Antes de comenzar, acuerden un criterio concreto; por ejemplo:
palabras cortas: de tres o cuatro letras;
palabras largas: de siete letras o más.
Las palabras que no cumplan ninguno de los dos criterios pueden formar un tercer grupo de extensión intermedia. Así se evita que la clasificación dependa únicamente de apreciaciones personales.
Finalmente, los alumnos pueden copiar algunas palabras, escribirlas como puedan o registrar la cantidad de letras que encontraron.
Extensión oral y extensión escrita
Las palmadas permiten identificar la cantidad de sílabas que se escuchan, pero no indican directamente cuántas letras tiene una palabra. Conviene trabajar ambas comparaciones por separado.
SOL
Una sílaba y tres letras.
DÍA
Dos sílabas y tres letras.
TREN
Una sílaba y cuatro letras.
CASA
Dos sílabas y cuatro letras.
Estos ejemplos permiten observar que dos palabras pueden tener diferente cantidad de sílabas y, aun así, escribirse con el mismo número de letras.
Intervención docente
Si un alumno considera que una palabra es larga porque está escrita con letras grandes, escriba dos palabras con la misma tipografía y tamaño. Después pregunte:
¿Cuál tiene más letras?
¿Qué pasaría si escribiéramos la misma palabra con letras más pequeñas?
¿Cambiaría la palabra o únicamente cambiaría su presentación?
Evite decir solamente “está bien” o “está mal”. Solicite explicaciones, proponga comparaciones y permita que los alumnos revisen sus propias respuestas.
Búsqueda de palabras en textos
Cuando el grupo comprenda el criterio, entregue un texto breve y pida localizar algunas palabras cortas y largas. Antes de clasificarlas, deben acordar cuántas letras tendrá cada grupo.
También pueden recortar palabras de revistas o periódicos. En este caso, recuerde que el tamaño de la impresión puede variar: para comprobar la extensión escrita deben contar las letras, no medir el espacio físico del recorte.
Preguntas para reflexionar
¿Cómo sabemos cuál palabra tiene más letras?
¿Una palabra escrita con letras grandes necesariamente es más larga?
¿El objeto más grande siempre tiene el nombre más largo?
¿Dos palabras pueden tener la misma cantidad de letras?
¿Tener más sílabas siempre significa tener más letras?
¿Qué criterio utilizamos para clasificar las palabras?
Evaluación formativa
Durante la actividad observe si el alumno:
expresa sus ideas sobre lo que hace larga o corta a una palabra;
compara palabras utilizando indicios gráficos;
cuenta o señala letras para comprobar sus respuestas;
distingue entre el tamaño del objeto y la extensión de su nombre;
comprende que el tamaño de la tipografía no cambia la palabra;
diferencia, con apoyo, entre cantidad de sílabas y cantidad de letras;
explica y modifica sus criterios al recibir nueva información.
Variantes y adecuaciones
Para alumnos presilábicos
Utilice pocas tarjetas y diferencias evidentes de longitud. Permita que comparen visualmente, señalen letras y expliquen sus elecciones sin exigir lectura convencional.
Para alumnos silábicos
Compare por separado las partes que escuchan y las letras que observan. Invite a comprobar si una letra escrita corresponde siempre a cada sílaba de la palabra.
Para alumnos silábico-alfabéticos y alfabéticos
Pida que escriban palabras de una cantidad determinada de letras, ordenen una lista y expliquen casos en los que la cantidad de sílabas no coincide con la cantidad de letras.
Para quienes requieren mayor apoyo
Trabaje inicialmente con dos palabras muy diferentes, permita manipular tarjetas y marque un punto debajo de cada letra para facilitar el conteo.
Video de apoyo
En este video del canal LECTOESCRITURA se comparan palabras cortas y largas principalmente desde su extensión oral. Después de observarlo, conviene recuperar la diferencia entre las sílabas que escuchamos y las letras que vemos escritas.
Actividad relacionada
Puede complementar esta clasificación con
¿Cuál palabra necesita más letras?
,
una actividad centrada específicamente en descubrir que el tamaño de un objeto no determina la extensión de su nombre escrito.
Fuente pedagógica: actividad basada en las propuestas para el aprendizaje de la lengua escrita desarrolladas por Margarita Gómez Palacio y colaboradores en materiales de la Secretaría de Educación Pública.
Adaptación, actualización y presentación digital: LECTOESCRITURA.
Recurso audiovisual: canal oficial de YouTube LECTOESCRITURA.
¿Qué objeto saqué? es un juego de alfabetización inicial en el que las niñas y los niños escuchan pistas sobre cómo empieza una palabra, proponen posibles respuestas y comprueban sus hipótesis al descubrir la imagen y observar su nombre escrito.
La actividad permite reflexionar sobre las semejanzas sonoras y gráficas entre las palabras sin convertir el ejercicio en repetición mecánica de sílabas.
Nivel de escritura: principalmente presilábico, con variantes para niveles silábico, silábico-alfabético y alfabético.
Grado sugerido: primero de primaria y grupos que requieren fortalecer la alfabetización inicial.
Modalidad: grupal, por equipos pequeños o en parejas.
Propósito didáctico
Que las niñas y los niños formulen hipótesis sobre una palabra a partir de pistas sonoras, expliquen sus respuestas y comiencen a relacionar las partes que escuchan con las partes que observan en la escritura.
Materiales
Una bolsa de tela, caja o recipiente que no permita ver su contenido.
Entre seis y diez tarjetas con imágenes de objetos conocidos.
Una tarjeta con el nombre escrito de cada objeto.
Pizarrón o pliego de papel.
Marcadores.
Preparación
Seleccione imágenes cuyos nombres sean familiares para el grupo. Antes de guardarlas en la bolsa, muéstrelas y pida a los alumnos que las nombren. Esto permite acordar cómo llamarán a cada objeto y evita confusiones de vocabulario.
Conviene incluir algunas palabras que comiencen de manera semejante, por ejemplo:
mesa y melón;
pato y paloma;
conejo y corona.
Esta selección ayuda a que una misma pista pueda producir varias respuestas posibles y favorece la argumentación.
Desarrollo paso a paso
1. Presentamos el juego
Coloque las tarjetas dentro de la bolsa y explique:
“Voy a sacar una imagen sin enseñársela. Les diré cómo comienza su nombre y ustedes pensarán qué objeto podría ser”.
2. Ofrecemos una primera pista
Extraiga una tarjeta sin mostrarla y pronuncie claramente la primera parte del nombre.
“El nombre del objeto que saqué empieza con me...”.
Permita distintas respuestas. Si entre las imágenes estaban mesa y melón, ambas son hipótesis razonables. No indique inmediatamente cuál es correcta.
3. Pedimos que expliquen sus respuestas
Invite a los alumnos a justificar sus propuestas:
¿Por qué piensas que puede ser mesa?
¿Cómo empieza la palabra que dijiste?
¿Qué otra palabra podría ser?
¿Mesa y melón empiezan de manera parecida?
En esta etapa puede haber más de una respuesta posible. Lo importante es escuchar, comparar y explicar.
4. Añadimos otra pista
Cuando existan varias posibilidades, proporcione una pista adicional sin decir todas las sílabas de la palabra. Puede mencionar:
una característica del objeto;
para qué sirve;
dónde suele encontrarse;
cuántas partes se escuchan al pronunciar su nombre.
“Empieza con me..., tiene dos partes cuando la decimos y es un mueble”.
Los alumnos pueden pronunciar las opciones lentamente o acompañarlas con palmadas: me-sa, me-lón.
5. Descubrimos y comprobamos
Muestre la imagen y, después de escuchar las explicaciones, presente la tarjeta con su nombre escrito.
Coloque juntas dos palabras que comiencen de manera semejante, por ejemplo:
MESA – MELÓN
Señale la parte inicial y pregunte:
¿Qué parte se ve igual?
¿Dónde empieza cada palabra?
¿En qué momento dejan de parecerse?
¿Cuál palabra es más larga al verla escrita?
No es necesario que los alumnos presilábicos lean convencionalmente. Pueden observar semejanzas, diferencias, extensión y ubicación de las partes escritas.
6. Cedemos el turno a los alumnos
Cuando comprendan la dinámica, permita que un alumno saque una tarjeta y ofrezca la primera pista. Si revela toda la palabra o la pista resulta confusa, ayúdelo a pronunciarla lentamente y a elegir únicamente la parte inicial.
Ejemplos para continuar
Palabra: Pato
Primera pista: Empieza con pa...
Pista adicional: Es un animal y su nombre tiene dos partes.
Palabra: Conejo
Primera pista: Empieza con co...
Pista adicional: Es un animal de orejas largas.
Palabra: Paloma
Primera pista: Empieza con pa...
Pista adicional: Puede volar y su nombre tiene tres partes.
Palabra: Corona
Primera pista: Empieza con co...
Pista adicional: Se usa sobre la cabeza.
Intervención docente
Evite considerar equivocada una respuesta que sea compatible con la primera pista. Si un alumno propone melón cuando la tarjeta oculta es mesa, puede responder:
“Melón también empieza con me. Necesitamos otra pista para descubrir cuál de las dos palabras es”.
De esta manera, la actividad no se reduce a acertar: permite comparar posibilidades y explicar cómo se llegó a una conclusión.
Preguntas para reflexionar
¿Qué pista te ayudó más?
¿Podían existir varias respuestas al principio?
¿Qué palabras empezaban de manera parecida?
¿Cómo comprobamos cuál era la palabra?
¿Qué parte se veía igual en las palabras escritas?
Evaluación formativa
Durante el juego observe si el alumno:
escucha y recuerda las pistas proporcionadas;
propone palabras compatibles con la pista inicial;
explica por qué eligió una respuesta;
compara oralmente palabras que comienzan de manera semejante;
identifica semejanzas visibles entre dos palabras escritas;
modifica su hipótesis cuando recibe nueva información;
respeta los turnos y escucha las propuestas de sus compañeros.
Variantes y adecuaciones
Para alumnos presilábicos
Mantenga a la vista pocas imágenes y permita que señalen una opción. Después compare los nombres escritos, su extensión y las partes gráficas que se repiten. No exija una lectura convencional.
Para alumnos silábicos
Pida que anticipen con qué parte podría comenzar la palabra y que localicen esa parte en la tarjeta escrita. Pueden segmentar oralmente mediante palmadas.
Para alumnos silábico-alfabéticos y alfabéticos
Proponga que escriban su respuesta antes de revelar la tarjeta, comparen ambas escrituras y expliquen qué conservarían o modificarían.
Cuando existe dificultad para expresarse oralmente
Permita señalar imágenes, trabajar con un compañero o elegir entre dos opciones. Utilice objetos y palabras cercanos al contexto del grupo.
Fuente pedagógica: actividad basada en las propuestas para el aprendizaje de la lengua escrita desarrolladas por Margarita Gómez Palacio y colaboradores en materiales de la Secretaría de Educación Pública.
Adaptación, actualización y presentación digital: LECTOESCRITURA.
Los niños pueden pensar que un objeto grande debe tener un nombre escrito con muchas letras y que uno pequeño necesita pocas. Esta actividad les permite comprobar que el tamaño de los objetos no determina la extensión de las palabras con las que los nombramos.
Nivel recomendado: presilábico.
Grado sugerido: primer grado de primaria.
Modalidad: trabajo colectivo o en equipos pequeños.
Propósito didáctico
Favorecer que los niños formulen y comprueben hipótesis sobre la escritura de los nombres, comparando la cantidad de letras de cada palabra sin dejarse guiar únicamente por el tamaño del objeto representado.
🎥 Video de apoyo: Palabras largas y palabras cortas
En este video las niñas y los niños comparan palabras según su extensión sonora y descubren que algunas palabras tienen más sonidos que otras, independientemente del tamaño del objeto que representan.
Materiales
Objetos reales o imágenes de objetos conocidos.
Tarjetas con los nombres escritos.
Hojas o cuadernos.
Lápices y colores.
Cinta adhesiva.
Preparación
Elija pares de objetos que permitan contrastar su tamaño físico con la extensión de sus nombres. Conviene que el objeto grande tenga un nombre corto y el pequeño uno más largo.
Algunos pares posibles:
Oso — helicóptero.
Sol — mariposa.
Tren — bicicleta.
Pan — cucharita.
Desarrollo de la actividad
1. Observamos y nombramos
Muestre un par de objetos o imágenes; por ejemplo, un oso grande y un helicóptero pequeño. Invite a los niños a observarlos y decir sus nombres.
Pregunte:
¿Cuál objeto es más grande?
¿Cuál es más pequeño?
¿Cómo se llama cada uno?
2. Anticipamos dónde dice cada palabra
Presente las tarjetas con las palabras OSO y HELICÓPTERO, sin colocarlas todavía junto a los objetos. Pregunte:
¿Dónde creen que dice “oso”?
¿Dónde creen que dice “helicóptero”?
¿Por qué eligieron esa tarjeta?
Escuche todas las explicaciones sin indicar inmediatamente si son correctas. Lo importante es conocer qué consideran los niños al anticipar lo que está escrito.
3. Comparamos las palabras
Lea ambas tarjetas mientras señala cada palabra. Después pronuncien lentamente los nombres y observen su escritura.
¿Cuál palabra ocupa más espacio?
¿Cuál tiene más letras?
¿La palabra más larga corresponde al objeto más grande?
¿Qué descubrimos al comparar los nombres?
Repita el procedimiento con otros pares. Cambie el orden y la posición de las tarjetas para evitar que los niños respondan únicamente por su ubicación.
4. Registramos nuestros descubrimientos
Entregue a cada niño una hoja o pídale que utilice su cuaderno. Escriba o proporcione dos palabras para que las copie, dibuje los objetos correspondientes y señale cuál necesita más letras.
Intervención docente
Solicite que los niños expliquen sus elecciones.
Evite proporcionar la respuesta antes de escuchar sus hipótesis.
Señale las palabras al leerlas para relacionar oralidad y escritura.
Promueva la comparación visual entre palabras cortas y largas.
Recupere los errores como oportunidades para reflexionar.
Preguntas para reflexionar
¿Un objeto grande siempre tiene un nombre largo?
¿Cómo podemos saber cuál palabra necesita más letras?
¿Qué debemos observar: el objeto o la palabra escrita?
¿Qué palabras del salón son cortas?
¿Qué palabras del salón son largas?
Evaluación formativa
Observe si el alumno:
Expresa hipótesis sobre lo que puede decir en cada tarjeta.
Compara palabras a partir de su extensión gráfica.
Reconoce que el tamaño del objeto no determina la longitud de su nombre.
Utiliza indicios de la escritura para justificar sus respuestas.
Participa en la comparación y modifica sus ideas cuando encuentra nueva información.
Variantes y adecuaciones
Comience con palabras que presenten una diferencia evidente de longitud.
Permita que los niños manipulen y coloquen las tarjetas.
Utilice objetos familiares disponibles en el aula.
Trabaje primero con dos opciones y aumente después a tres.
Para alumnos con mayor avance, retire las imágenes y compare únicamente las palabras.
Fuente pedagógica: actividad basada en las propuestas para el aprendizaje de la lengua escrita desarrolladas por Margarita Gómez Palacio y colaboradores en materiales de la Secretaría de Educación Pública.
Adaptación, actualización y presentación digital: LECTOESCRITURA.
Al hablar, pronunciamos palabras separadas, aunque a veces los niños perciban una expresión completa como si fuera una sola unidad. Esta actividad los ayuda a descubrir que cada palabra oral puede representarse por escrito y ocupar un espacio propio.
Nivel recomendado: presilábico.
Modalidad: trabajo colectivo, en equipos pequeños o individual.
Propósito didáctico
Favorecer que los niños identifiquen las palabras que forman una expresión oral y establezcan relaciones entre lo que se dice, lo que se escribe y los espacios que separan cada palabra.
🎥 Video de apoyo: ¿Cuántas palabras escuchaste?
Escucha las oraciones y descubre cuántas palabras contiene cada una. Esta actividad favorece la conciencia léxica, ayudando a que las niñas y los niños comprendan que las oraciones están formadas por palabras separadas.
Materiales
Objetos conocidos del salón.
Tarjetas de cartulina.
Marcador grueso.
Cinta adhesiva.
Pizarrón o una superficie para organizar las tarjetas.
Desarrollo de la actividad
1. Nombramos objetos
Coloque sobre una mesa tres objetos conocidos; por ejemplo, una taza, una regla y una mochila. Señale cada uno mientras los nombra lentamente:
Taza — regla — mochila
Pregunte al grupo:
¿Qué nombres escucharon?
¿Cuántas palabras dije?
¿Dije una palabra o varias?
2. Relacionamos lo oral con lo escrito
Muestre una tarjeta escrita para cada objeto y colóquela debajo del que corresponda. Lea cada tarjeta señalándola con el dedo. Después pregunte:
¿Cuántas palabras escribimos?
¿Dónde comienza y termina cada palabra?
¿Qué tarjeta corresponde a cada objeto?
3. Trabajamos sin observar los objetos
Retire los objetos y diga nuevas series de palabras, haciendo una pausa natural entre ellas. Los niños deben indicar cuántas escucharon. Después escriba cada palabra en una tarjeta diferente y compárenlas.
Cuando los niños comprendan la dinámica, utilice oraciones breves. Pronuncie cada oración con naturalidad, sin separar exageradamente las palabras. Permita que expliquen cómo obtuvieron su respuesta antes de mostrarla por escrito.
Ejemplos nuevos:
Ana salta.
Diego riega plantas.
La tortuga camina despacio.
Mi hermana prepara limonada.
Escriba cada oración y señale las palabras una por una. Invite a los niños a comprobar si la cantidad escrita coincide con la que identificaron al escucharla.
Intervención docente
Evite corregir inmediatamente una respuesta. Solicite que los niños expliquen cómo contaron y propicie la comparación de distintas ideas. Puede señalar cada palabra escrita, mover tarjetas o dejar espacios visibles para facilitar la reflexión.
Si un niño considera que una oración completa es una sola palabra, escríbala en tarjetas separadas y permita que las ordene, cuente y vuelva a leer.
Preguntas para reflexionar
¿Cómo supiste cuántas palabras escuchaste?
¿Cada objeto necesita una palabra escrita?
¿Qué ocurre si juntamos todas las tarjetas?
¿Para qué sirven los espacios entre las palabras?
¿Podemos cambiar una palabra sin cambiar toda la oración?
Evaluación formativa
Observe si el alumno:
Distingue una palabra de una serie de palabras.
Cuenta las palabras de expresiones orales breves.
Relaciona cada objeto con una tarjeta escrita.
Reconoce que los espacios separan palabras.
Explica el procedimiento que utilizó para contar.
Variantes y adecuaciones
Comience con dos objetos y aumente la cantidad de manera gradual.
Permita que los niños manipulen y ordenen las tarjetas.
Use nombres de los alumnos o elementos presentes en el aula.
Forme parejas para que un niño diga las palabras y el otro las cuente.
Para aumentar la dificultad, incluya artículos, adjetivos o palabras cortas dentro de las oraciones.
Fuente pedagógica: actividad basada en las propuestas para el aprendizaje de la lengua escrita desarrolladas por Margarita Gómez Palacio y colaboradores en materiales de la Secretaría de Educación Pública.
Adaptación, actualización y presentación digital: LECTOESCRITURA.