Una serie de imágenes puede ayudarnos a recordar o inventar una historia. Al ordenarlas, contar lo que sucede y escribirlo, necesitamos explicar cómo se relacionan los acontecimientos para que otra persona pueda comprenderlos.
En esta actividad, las niñas y los niños construyen un relato colectivo y lo revisan mediante la relectura: agregan información necesaria, aclaran ideas y modifican repeticiones que dificultan la lectura.
Clave y título: A33 · Ordenamos imágenes y escribimos una historia.
Referencia de origen: Fichero SEP, ficha 27, «Elabora un relato».
Propósito de la actividad
Favorecer la construcción de un relato coherente a partir de imágenes y la revisión colectiva de su escritura para comunicar con claridad lo que sucede.
Materiales
- Tres o cuatro imágenes que permitan construir una secuencia narrativa.
- Pizarrón y marcadores o gises.
- Hojas o cuadernos y lápices.
- Colores, si desean ilustrar la versión final.
Preparación
Elige imágenes de una historia conocida o de una situación que permita inventar un relato. Preséntalas desordenadas y deja espacio para moverlas.
Comprueba que el grupo pueda reconocer los personajes y las acciones. Algunas secuencias admiten distintos órdenes: acepta propuestas que puedan explicarse mediante una historia comprensible.
Desarrollo
- Exploramos las imágenes. Observen qué aparece en cada una. Conversen sobre los personajes, sus acciones y lo que podría estar sucediendo.
- Proponemos un orden. Invita a ordenar las imágenes y explicar qué ocurrió primero, qué pasó después y cómo terminó. Comparen propuestas cuando haya distintas posibilidades.
- Contamos la historia. Construyan oralmente un relato siguiendo el orden elegido. Pregunta qué necesitan explicar entre una escena y otra para comprender lo sucedido.
- Escribimos entre todos. Registra en el pizarrón el relato que el grupo dicta. Relee los fragmentos mientras escribes para comprobar que expresan sus ideas.
- Revisamos el texto completo. Lee la primera versión en voz alta. Identifiquen información que falta, partes confusas y repeticiones que podrían modificarse.
- Probamos los cambios. Incorpora las modificaciones acordadas y relee después de cada una. Pregunta si el relato se entiende mejor y si mantiene lo que querían contar.
- Compartimos la versión final. Elijan un título y conserven el relato en una hoja, un mural o un libro del grupo. Léanlo a otros compañeros para escuchar qué comprendieron.
Intervención docente
Ayuda a relacionar los acontecimientos, además de describir cada imagen. Si el grupo pasa de una escena a otra sin explicar un cambio importante, pregunta: «¿Cómo llegó hasta ahí? ¿Qué ocurrió entre estos dos momentos?».
Durante el dictado, conserva las ideas del grupo y haz visible la revisión. Antes de modificar un fragmento, pregunta qué cambiarían y por qué. Después relean para comprobar el efecto.
No eliminen todas las repeticiones automáticamente. Algunas ayudan a saber de quién se habla o tienen una intención expresiva. Revisen las que resultan innecesarias y comprueben que el cambio no vuelva confuso el texto.
Acompaña la revisión de espacios, mayúsculas y puntuación en los fragmentos que lo necesiten, manteniendo la atención en que la historia pueda comprenderse.
Preguntas para conversar
- ¿Qué sucede en cada imagen?
- ¿Qué podría haber ocurrido primero? ¿Por qué?
- ¿Cómo se relaciona esta escena con la siguiente?
- ¿Qué necesita saber alguien que no vio las imágenes?
- ¿Falta explicar algo importante?
- ¿Se entiende de quién estamos hablando?
- ¿Esta repetición ayuda o podemos cambiarla?
- ¿Ahora se comprende mejor la historia?
Variantes y apoyos
1. Comenzamos con tres escenas
Para facilitar la organización, utiliza tres imágenes con acciones claramente relacionadas. Primero cuenten la historia oralmente y después escriban una versión breve. Pueden apoyarse en expresiones como «al principio», «después» y «al final», sin exigir que todos los relatos comiencen igual.
2. Dos órdenes, dos historias
Cuando las imágenes lo permitan, prueben otro orden e inventen un relato diferente. Comparen qué explicaciones necesitan cambiar para que cada versión tenga sentido.
3. Escribimos en parejas
Después de la experiencia colectiva, cada pareja ordena una secuencia y escribe su historia. Otra pareja la lee y comenta qué entendió y qué parte necesita una explicación más clara. Los autores deciden cómo revisar su texto.
4. Contamos una experiencia sin imágenes
Retomen un paseo, un acontecimiento del aula o una experiencia que quieran compartir. Organicen oralmente los hechos, escriban el relato y relean para comprobar su orden y la información necesaria.
Evaluación formativa: ¿qué podemos observar?
- Si propone un orden de imágenes y explica su elección.
- Si relaciona los acontecimientos al narrar.
- Si aporta información necesaria para comprender la historia.
- Si participa en el dictado o en la escritura del relato.
- Si identifica partes confusas durante la relectura.
- Si propone agregar, quitar o modificar información con una razón.
- Si revisa las repeticiones considerando la claridad del mensaje.
- Si comprueba mediante la lectura cómo mejoró el texto.
Escribir una historia requiere tomar decisiones sobre qué contar y cómo relacionar los hechos. La relectura permite mirar el texto desde la perspectiva de quien lo recibirá. Al revisar sus propias ideas, las niñas y los niños descubren que la primera versión puede transformarse para comunicar mejor.
Para seguir practicando
Conserven una primera versión y la versión revisada de una historia. Comparen un cambio concreto y expliquen cómo ayudó a comprenderla. Reúnan los relatos finales en un libro del grupo para compartirlos con otros lectores.
Referencia metodológica: Secretaría de Educación Pública. Fichero de actividades didácticas. Español. Primer grado, ficha 27, «Elabora un relato». Adaptación centrada en ordenar imágenes, construir una historia y revisar colectivamente su coherencia, información y repeticiones.
Adaptación y presentación digital: LECTOESCRITURA.
Canal oficial de YouTube: @lectoescritura.
